Pedir mi carta
Ya funcionando en restaurantes de La Guajira

La carta de su restaurante en un QR, y los pedidos entrando ordenados.

Cambia un precio desde el celular y ya está: el mismo QR de siempre, la carta actualizada. Sin reimprimir y sin avisarle a nadie.

Desde $15.000 al mes · La carga la hacemos nosotros · El primer mes va a mitad de precio

Cómo funciona

Escanea, pide, y la cocina lo ve

Tres pasos. El comensal no instala nada y su equipo no transcribe nada.

1

Escanea el QR de la mesa

La carta abre en un segundo, con la foto y el precio de cada plato. Sin descargar ninguna app.

2

Arma su plato y pide

Elige la versión, suma adiciones, y el total se calcula solo. El pedido sale con el número de mesa.

3

La cocina lo ve entrar

Cada orden llega a una bandeja con su estado. Se mueve con un botón: nuevo, en preparación, entregado.

Funcionalidades

Todo lo que su carta puede hacer

Pensado para un restaurante de barrio, no para una cadena con departamento de sistemas.

Carta con QR

Un QR en cada mesa. Abre en el navegador, sin instalar nada y sin depender del wifi del local.

Foto de cada plato

La comida se vende mirándola. Sube las fotos desde el celular y cambia la que no ayuda.

Versiones y adiciones

Doble queso, toda de res, más chicharrón. El cliente arma su plato y el precio se ajusta solo.

Pedidos desde la mesa

La orden entra con el número de mesa, el detalle y el total hecho. Nadie la transcribe.

Domicilio y para recoger

La misma carta atiende el salón y el envío, en bandejas separadas para no mezclarlos.

Seguimiento con código

El comensal ve cómo va su pedido sin llamar al mesero para preguntar si ya sale.

Agotar un plato al instante

Se acabó el chicharrón: un toque y deja de aparecer en la carta. Nadie más lo pide.

Historias y promociones

Como en Instagram, pero dentro de su carta: publica el plato del día y se pide de un toque.

Sus números de verdad

Cuánta gente abrió la carta, la hora pico, el ticket promedio, y qué platos miran y no piden.

CombosPro

Arma el combo y el sistema calcula cuánto ahorra el cliente. Si no ahorra nada, le avisa.

Sin datos de sus clientes

No guardamos nombre, teléfono ni IP de los comensales. Son contadores, nada más.

Su equipo adentro

Cada persona con su usuario y sus permisos: quien atiende pedidos no toca los precios.

Pruébelo aquí

Esto no es una captura de pantalla

Es el producto funcionando dentro de la página. Elija la versión, sume una adición y mire el pedido llegar a la cocina.

Carta real, en vivo

La carta en vivo no se puede mostrar dentro de esta vista previa.

Abrirla en una pestaña →

El paso 1 es la carta de verdad. Del 2 al 6 son ilustraciones de lo que pasa después del pedido: eso vive dentro del panel del local y necesita usuario, así que no se puede abrir aquí.

Cartas en vivo

Restaurantes que ya la usan

No son maquetas: son las cartas reales de dos clientes, funcionando ahora mismo. Ábralas desde el celular.

Precios

Claros, y en esta página

Sin llamar para que le digan cuánto vale. Todos los planes toman pedidos desde el primer peso.

El que elige casi todo el mundo

Básico

Un restaurante, una carta.

$15.000 /mes

o $150.000 al año — se ahorra $30.000

  • Pedidos en mesa y a domicilio
  • Sus números y la hora pico
  • Historias y promociones
  • 1 carta, hasta 250 platos
  • 3 personas del equipo
Empezar con Básico

Pro

Combos y más de una carta.

$30.000 /mes

o $300.000 al año — se ahorra $60.000

  • Todo lo de Básico
  • Combos con ahorro calculado
  • 3 cartas, platos sin tope
  • 10 personas del equipo
Quiero Pro

Premium

Varios locales, sin límites.

$40.000 /mes

o $400.000 al año — se ahorra $80.000

  • Todo lo de Pro
  • Cartas sin tope
  • Personas sin tope
Hablemos

El año sale diez meses: paga diez, usa doce. Y el precio que paga al entrar es el que va a pagar siempre.

Preguntas

Lo que todos preguntan

¿Quién carga mi carta?
La cargamos nosotros. Envíenos la carta como la tenga —una foto, un PDF o el papel— y se la devolvemos cargada con las fotos, los precios y el QR listo para imprimir. Solo entonces decide si sigue.
¿Qué pasa si mis clientes no saben usar el celular?
La carta impresa no se tira: esto convive con ella. Pero el que llega con el celular en la mano ya está mirando una pantalla — mejor que mire su carta y no Instagram. Y el mesero puede tomar el pedido igual que siempre.
Ya uso WhatsApp para los pedidos. ¿Para qué esto?
Va a seguir usándolo. La diferencia es que un pedido por WhatsApp alguien lo tiene que transcribir, se mezcla con los mensajes personales, y nadie sabe cuál ya salió. Aquí cada orden entra a una bandeja con su estado, el número de mesa y el total ya calculado.
¿Y si se cae internet?
La carta impresa sigue estando, y el sistema no depende del wifi del local: el comensal entra con sus propios datos. Si se cae el internet del servidor no funciona — es el mismo riesgo que tiene su datáfono.
¿Qué cosas todavía no hace?
Preferimos decirlo antes que después. Hoy Menuk no:
  • Cobra con tarjeta en línea — el pago se hace en el local, como siempre
  • Imprime la comanda — la cocina mira una pantalla que se refresca sola
  • Suena cuando entra un pedido — el aviso es visual
  • Se conecta con la caja o el POS
  • Marca alérgenos ni oculta categorías por horario
Está en la lista, pero no se lo vamos a vender como si existiera.
¿Me tengo que amarrar a un contrato?
No. El primer mes va a mitad de precio y si no le sirvió, lo deja. Si deja de pagar, su carta se sigue viendo para sus comensales — lo que se apaga son los pedidos. Nada de lo que cargó se borra.
¿La carta va a tener la marca de ustedes?
No. Su carta lleva su logo, su nombre y sus colores. La del teléfono de arriba es de un cliente real: se ve como su negocio, no como el nuestro.

Envíenos su carta y se la devolvemos funcionando

Sin compromiso: la ve funcionando con sus platos y sus precios antes de decidir nada.